
No podía parar de mirarla a los ojos. Era como mirar el cuadro mas perfecto y bonito del universo. Y su sonrrisa, podría deslumbrar al mismo sol. Sé que no lo veía así. Pero así lo veo yo. Esas manos que acarician de la forma mas perfecta. Esa espalda tan suave, esa cintura...
Es perfecta ella, y era perfecto el momento. El momento en el que nuestros labios se separaron, y dijeron te quiero, el momento justo y exacto en que salio de nuestras bocas lo mismo, de nuestras mentes, y corazones.
Vuelco de estómago, salto de corazón!.
Cada vez que lo pienso se me humedecen los ojos y se me ponen los pelos de punta. ¿Qué mas da, que el mundo pueda estar contra nosotras, si tu estas junto a mi?
La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.
Y yo, soy libre a tu lado.
No me sueltes nunca.